Siempre estamos escuchando hablar de consejos para ser más productivos, de herramientas que nos ayudarán a ser más eficaces y de estrategias para tener un crecimiento empresarial, y aunque todo esto es de gran utilidad también es importante hablar sobre las consecuencias de no encontrar un equilibrio y es que no descansar puede poner en riesgo a tu empresa y es que contrario a lo que se puede pensar, un emprendedor que trabaja en exceso no siempre produce más.

Es normal y natural sentir siempre un impulso por crear, pareciera que los emprendedores tienen una fuente inagotable de energía, pero lo cierto es que esta fuente tiene que recargarse, como decía John Steinbeck, “el arte del descanso es una parte del arte de trabajar”, y es quizá la que muchos siempre olvidan.

Tomarse un momento para despejarse y descansar es también una inversión que traerá beneficios para el negocio, por ello es importante aprender a escuchar también a nuestro cuerpo cuando nos da señales de que está llegando a su punto límite.

Para evitar llegar a este límite te vamos a dar 5 consejos para que puedas identificar esos momentos claves y puedas actuar para hacer algo.

El primer paso es identificar cuáles son los momentos en los que te sientes más estresado, hazlo en un momento cuando estés tranquilo y piensa en algunos ejemplos cuando te has sentido más estresado e identifica qué tienen en común, o si se trata de cómo respondes a una situación, si logras identificar estos momentos podrás prevenirlos o tratarlos de otra manera.

El segundo paso es buscar una estructura adecuada, los emprendedores se caracterizan por tener siempre mil cosas en la cabeza, lo cual en sí mismo puede ser ya muy estresante, una recomendación es que organices tus tareas escribiendo las actividades pendientes y ordenándolas de manera realista. Las listas te ayudarán a tener una mejor estructura.

El tercer paso es descansar, aunque tengas mucho trabajo es importante que te tomes momentos libres para hacer ejercicio, salir con tus amigos o visitar a la familia, recuerda que el cerebro tiene que descansar y hacer otras actividades será de gran ayuda.

El siguiente paso es eliminar distracciones como alertas de correos nuevos, atender llamadas imprescindibles, mejor dedica un tiempo determinado en el día para encargarte de esas actividades que quitan mucho tiempo y que pueden estresarte sin motivo.

Finalmente nunca dejes de pensar en positivo, concéntrate en todo lo que has hecho y no en lo que todavía te falta por hacer porque eso te quitará energía.