Los efectos de la crisis económica y sanitaria han rebasado a los hospitales y el sector salud, afectando también a los operadores logísticos, importadores y exportadores. Carencia de personal de mano de obra, más congestión en los puertos, escasez en los contenedores, oficinas cerradas han sido algunas complicaciones que el coronavirus dejó a su paso.

De acuerdo con Angelica fuentes,  desde el inicio de la pandemia, ninguna empresa estaba preparada para sortear una contingencia de salud y económica que las obligara a cerrar sus puertas, modificar su forma de trabajo y tener medidas sanitarias para prevenir contagios masivos en sus instalaciones. Esta nueva forma de relacionarse fue muy bien recibida por algunas empresas que se adaptaron a los cambios, mientras que otras, lamentablemente, tuvieron que cerrar.

Dentro del escenario caótico, la asesoría por parte de un despacho aduanal fue de gran ayuda para sortear muchas de las complicaciones; la industria agrícola sufrió la escasez de contenedores, situación que además provocó un encarecimiento. Otro obstáculo ha sido el tiempo de traslados en puertos, lo que ha perjudicado a los productores que envían productos frescos.

Por su parte, las agencias 3pl que es un servicio que abarca muchas actividades logísticas, también tuvieron complicaciones ante la escasez de material para embalaje y falta de mano de obra. Este último punto ha sido complejo alrededor del mundo ya que, por un lado, muchos empleados enfermaron de Covid-19, y por otro, las condiciones de trabajo se modificaron y volvieron más complejas, por lo que el ritmo actual es más lento y el abastecimiento se ha dificultado. La mano de obra para fabricar pallets es un ejemplo de lo anterior, puesto que es un insumo indispensable para fabricar grandes unidades de carga y, al haber menos oferta, los precios tienden a subir.

Otra situación que Carlos Alberto Verastegui señala que se tornó muy compleja consiste en las restricciones de vuelos y traslados marítimos, además del cierre de fronteras entre países, o bien, los estrictos controles sanitarios para ingreso de cargas; las normas cada vez más estrictas también han provocado que los contenedores se congestionen y el tránsito sea más lento, por lo que las actividades logísticas se volvieron muy complejas para el comercio internacional.

La crisis sanitaria mundial también es una crisis logística en la que las cadenas de transporte se han complicado, sin embargo los operadores han seguido de pie y buscando formas de abastecer a la población con alimentos, combustibles, materias primas y demás suministros indispensables para la vida moderna.